
Autor: Hans Christian Andersen
Erase una vez un hombre que se llamaba Gulliver. Era médico de un barco y a menudo emprendía viajes que le llevaban a tierras muy lejanas. En uno de esos viajes, a bordo del mercante Antílope, no podía ni imaginar cuán lejos le llevaría el barco ni qué asombrosas aventuras le aguardaban.
Después de muchos meses navegando, el barco se acercó a las costas de una tierra desconocida. De pronto estalló una terrible tormenta y el viento arrojó al Antílope contra las rocas. Inmediatamente, el barco se partió en dos. Antes de que se hundiera, los tripulantes, aterrados, se tiraron por la borda. Sólo Gulliver consiguió nadar a través del furioso oleaje y llegar a tierra sano y salvo. Los otros marineros se ahogaron todos.
Después de muchos meses navegando, el barco se acercó a las costas de una tierra desconocida. De pronto estalló una terrible tormenta y el viento arrojó al Antílope contra las rocas. Inmediatamente, el barco se partió en dos. Antes de que se hundiera, los tripulantes, aterrados, se tiraron por la borda. Sólo Gulliver consiguió nadar a través del furioso oleaje y llegar a tierra sano y salvo. Los otros marineros se ahogaron todos.
