
Autores: Hermanos Grimm
Había una vez un sastrecillo que cosía alegremente un jubón en su taller. Pasó por allí una aldeana vendiendo mermelada y el sastre, que era muy goloso, la llamó para comprarle una poca.
Después se preparó una rebanada de pan con la rica mermelada y siguió cosiendo. Mientras tanto las moscas empezaron a llenar el pan y cuando el sastrecillo las vio, dio sobre la mesa un fuerte golpe para ahuyentarlas.
Después se preparó una rebanada de pan con la rica mermelada y siguió cosiendo. Mientras tanto las moscas empezaron a llenar el pan y cuando el sastrecillo las vio, dio sobre la mesa un fuerte golpe para ahuyentarlas.
