
Autor: Walt Disney
El tren del circo, lleno de animales, payasos y acróbatas, viajaba a través del campo. La locomotora iba delante resoplando y arrastrando a los vagones. En cada ciudad por donde pasaban, el circo daba un gran espectáculo.
Era primavera y las mamás animales esperaban el acontecimiento más importante del año: la llegada de las cigüeñas que iban a traer a los bebés. Miraban anhelantes al cielo, y finalmente una cigüeña entregó un paquete a una joven mamá elefante. La señora Jumbo desenvolvió su envío y los demás elefantes lo rodearon diciendo:
– ¡Qué bebé tan lindo! ¡Qué rico es!
De pronto, el bebé hizo una mueca y estornudó. Con el estornudo desplegó las orejas y todos vieron que eran muy grandes.
Era primavera y las mamás animales esperaban el acontecimiento más importante del año: la llegada de las cigüeñas que iban a traer a los bebés. Miraban anhelantes al cielo, y finalmente una cigüeña entregó un paquete a una joven mamá elefante. La señora Jumbo desenvolvió su envío y los demás elefantes lo rodearon diciendo:
– ¡Qué bebé tan lindo! ¡Qué rico es!
De pronto, el bebé hizo una mueca y estornudó. Con el estornudo desplegó las orejas y todos vieron que eran muy grandes.
