
Autor: Hans Christian Andersen
El cuento nos recuerda el viejo dicho popular “las apariencias engañan” y nos enseña a no juzgar a las personas por su apariencia, ya que, como le ocurre a la reina, podemos estar equivocados. También, nos enseña a reconocer nuestros errores cuando estamos equivocados, a través del personaje de la reina que pese a estar convencida de que la muchacha no es una verdadera princesa reconoce que estaba equivocada y permite la boda entre los dos.
Edades: A partir de 4 años.
Valores: Las apariencias engañan.
