
Autor: Oscar Wilde
El gigante egoísta posee un hermoso jardín. Unos niños aprovechan que el gigante va de visita a casa de un ogro para disfrutar de su jardín. Cuando una tarde el gigante regresa de visitar a su primo, sorprende a los niños; los echa y construye un muro para evitar que vuelvan. Pero, sin los niños en el jardín reinó la tristeza. Los árboles no daban flores ni frutos, los pájaros no trinaban y no hubo ya primavera en él. Solo inviernos. Pasado el tiempo, los niños entraron al jardín por una abertura y todo el lugar reverdeció. El Gigante quedó maravillado y pensó que había sido egoísta; derribó el muro y él mismo invitó a los niños a jugar. A poco notó a un muchacho muy pequeño que no podía trepar a un árbol y que se sentía desdichado. El Gigante ayuda al muchacho a trepar a un árbol al que quiere subir, y el niño, agradecido, le besó. Tras ello, el gigante anunció: «Desde ahora, éste es vuestro jardín, queridos niños», y derribó, como se había propuesto, el muro. Los niños, a partir de entonces, juegan y se divierten libremente en el jardín.
Edades: A partir de 8 años
Valores: amor, egoísmo.
